Hay tantos vídeos en YouTube de niños (digamos entre 1 y 35 años) haciendo tonterías reconvertidos en éxitos millonarios de audiencia, que vale la pena rescatar este otro de un niño que ni grita ni se cae ni se duerme. Sólo dirige con acierto un largo pasaje del último movimiento de la quinta sinfonía de Beethoven:
Vuelve el vinilo. La nostalgia del sonido imperfecto y la decadencia del CD, tan caro e impersonal, nos devuelve a aquel sistema manual para el que apenas ya existen reproductores. Pete Verrando aporta una solución global: su Commodore Micro Record Player es liviano e ingenioso.
En música culta, es famoso el caso de Paul Wittgenstein (hermano del filósofo Ludwig Wittgenstein), que perdió su brazo derecho durante la I Guerra Mundial, pero continuó realizando conciertos solo con su brazo izquierdo. Compositores tan reconocidos como Prokofiev o Ravel compusieron sendos conciertos para él.
También es famoso el Nocturno para la mano izquierdo compuesto por Scriabin.
En música popular, destaca el caso de Bert Amend, que perdió un trabajo en un accidente laboral pero no su afición a la música. Inventó varios accesorios e instrumentos (el más famoso, una harp guitar que se tocaba entre dos) para sí mismo y otros músicos igualmente discapacitados. Con dos de ellos formó un trío que se anunciaba, a principios del siglo XX, como la mayor novedad musical en vodevil.
Boccherini en un verdadero “marco incomparable”… pero no he podido encontrar qué sala de concierto es.
Interpretado por el ensamble de cuerdas de la Universidad Nacional de las Artes de Korea (KNUA).
Tengo ganas de escribir alguna cosa esta noche. Podría ser del ensayo de Musicantes; Lauro, un poco de Bibiloni, trabajo duro, pura música, regocijo interior. Reunión de colegas, proyectos, salir con más ideas y más valor para hacer lo de uno. Sacarle un diente a la pequeña y ponerle azucar en el huequito como hacía mi mamá. Disfrutar una cena rica hecha por tu esposo. Que te lleven de la mano a ver “mami un vídeo de zombies súper guay” y ver que tu hija acaba de descubrir Thriller… irte al balancín de la terraza con una copa de vino. Y terminar aquí por puro gusto, por tener ganas de compartir un par de segundos con los amigos que se acercan.
Mis hermanas dicen “tener brillocidad” al comienzo del ánimo etílico que todo lo endulza y te prepara para el descanso. Un puntito; este que te afloja los hombros, te permite dar un vistazo a tu vida, y detenerte un momento para decir, gracias.
Emili me había comentado en un par de ocasiones que le gustaba. Yo no había salido de “Soy minero”. Y entonces en una gasolinera encontré un cd en estas cestas que antes tenían cassettes y ahora cd’s, y dije, venga le hago un regalito y además me entero. Qué magnífico; voz, matices, musicalidad. Un artista de primera categoría, el repertorio amplio, y cada pieza con su toque especial, según la letra, según el palo. Si el género melismático propio del gregoriano tiene un nombre en castellano, es Antonio Molina. Después de escucharle pensaba en cómo nos hemos acostumbrado a la mediocridad; pensaba en el éxito que tienen tantos cantantes, directores, escritores, actores. En tantas películas y libros malos que vemos y leemos con resignado entusiasmo. Pensaba en espectáculos de ballet y conciertos, algunos de indudable profesionalidad, que contando con todos los recursos y atrezzo posibles nos hacen desviar la atención del poco fondo, de la mínima capacidad de transportarnos a la dimensión de lo vero artístico, esa que se mantiene horas y días después de la experiencia. Tenemos de todo y en cualquier momento, hay arte disponible y a mano; pero con pocos grandes artistas. Da la impresión de que no hay sustitutos a la altura de los que se han ido, o no están en el “hit parade”, en los top ten, en el Billboard.
O no los buscamos. También puede ser.
Aznavour, hija y nieta.
Por cierto aquí tenemos un ejemplo de canciones con una base armónica casi idéntica y la melodía idem. Escuchar este hit de Sandro de los años 60.
De la wiki: OK Go es un grupo de música de indie rock de Chicago y Washington D.C.. Han publicado tres álbumes “OK Go”, “Oh No” y “Of the blue colour of the Sky”. Está compuesta por Damian Kulash (vocalista y guitarra), Tim Nordwind (bajo), Dan Knopka (batería y percusión) y Andy Ross (teclados y guitarra). Es una banda conocida por su extraño sentido de la moda y sus videos musicales energeticos, en particular los de sus sencillos más famosos, “A Million Ways” y “Here It Goes Again”. En su tercer álbum, Of The Blue Colour Of The Sky, renuevan su estilo.
Hoy se realizó la reunión del jurado para elegir los ganadores del concurso de diseño: Logo del Orfeó Ramon Llull. Se presentaron 12 concursantes con un total de 23 trabajos. Al jurado, integrado por Pep Guerrero, Juan Carlos Amezcua y Jaume Salvadiego, le damos las gracias por su colaboración y apoyo en esta iniciativa, y a todos los participantes la enhorabuena más sincera por el trabajo, las ideas y el cariño que estas demuestran. Como se anunció, hay dos premios, primer y segundo lugar; y el jurado ha estado de acuerdo en otorgar dos menciones especiales.
1º premio: Con el lema “Orígenes” para Ferrán Recio Calderó
2º Lugar: Con el lema “Balsarroya” para Angel Maria Pomar i Goma
Mención para Antonio García Arias, lema “Acoral-3″
Mención para Anna Ventós Puigdevall, lema “Nou ORL”